¿Qué tienen en común estas dos disciplinas que hay tantos músicos-diseñadores (y diseñadores-músicos) ? Arturo Haro ha escrito algo interesante al respecto.

Ambas ocupaciones implican sensibilidad, creatividad, inspiración, bohemia (un poco, jejeje), estudio, satisfacer el gusto personal y el del cliente, inventiva, improvisación (a veces), pasión, ritmo, armonía, cadencia, variaciones, retomar conceptos anteriormente propuestos, replantear lo anteriormente establecido, hacer una propuesta y someterla al juicio del cliente.